jueves, 27 de febrero de 2014

Frutas, dulces mañanas


¿Sabía que para una adecuada nutrición se recomienda comer 3 porciones de frutas diarias? La fruta no solo es una herramienta para reducir las calorías y satisfacer el apetito, es un aporte de vitaminas fibra y azúcares para el buen funcionamiento motor del cuerpo.

Alejandra Bastidas, nutricionista, en una entrevista al Universal de México explica que el consumo de frutas debe privilegiarse en ciertas horas del día, por ejemplo, en la mañana, cuando el cuerpo ha estado en estado de inanición durante toda la noche, los azúcares de la fruta pueden ser aprovechados más fácilmente sin ser acumulados. 

Por lo general, las frutas no poseen contra indicaciones, sin embargo, ciertas enfermedades como la diabetes o la gastritis requieren cuidados muy diferentes y la mezcla de frutas ácidas y dulces puede producirles malestar.

Para las personas con gastritis frutas como el durazno, la cereza, el banano, la ciruela, la manzana, el melón entre otros contribuye no sólo a la disminución de la acidez sino también a mejorar el sistema inmunológico.

miércoles, 26 de febrero de 2014

Plato mañanero en Bogotá



Recorriendo las calles de la ciudad, entre termos con café en una esquina y hasta 6 panaderías en la misma cuadra, dentro del delikatessen colombiano, no puede faltar la comida del famoso “desenguayabe”.
Según Cecilia Restrepo, en su artículo “algo de gastronomía colombiana”, el caldo de costilla, así como el ajiaco, la mazamorra y otros, es un plato típico de Bogotá y de la gastronomía colombiana.
Este plato resulta un manjar muy popular, taxistas, médicos, alumnos y policías pasan por la panadería buscando algo “bien calientico, pal´frio”. Normalmente, el caldo de costilla se toma con arepa de queso, otro alimento muy colombiano, o pan en su defecto; chocolate caliente y queso.

Para preparar un buen caldo de costilla se necesitan:


1. 15 tazas de agua por 1kg de costilla de res

2. 1 taza de cebolla picada.

3. 500gr de papa pelada y picada

4. ½ taza de cilantro fresco picado

5. 1 diente de ajo

6. 1 cebollín picado

7. Sal al gusto



miércoles, 19 de febrero de 2014

Platos para niños, nutritivos y atractivos

La inapetencia infantil puede confundirse con caprichos infantiles
Por Linda Patiño y Salomé Mejía.

Varios psicólogos han llamado la atención frente a los problemas familiares y tensiones en el hogar cuando los niños no comen. Un simple no quiero puede llevar a que la hora de la comida se convierta en una batalla.

Sin embargo, Julia Colomer, experta del departamento de pediatría de la Universidad de Valencia, advierte en su artículo “¡Mi hijo no me come nada! ¿Qué debo hacer?” expone que hay amplias diferencias entre los caprichos de los niños y una verdadera inapetencia que los lleve a ciertos niveles de desnutrición; y por ende, diferentes soluciones a ambas.
Las “falsas inapetencias” pueden detectarse   cuando en el transcurso del día los niños suplen su necesidad calórica con altas cantidades de ciertos alimentos (como leche, yogurt),  comen sólo alimentos de producción industrial, a deshoras o muchas golosinas, mientras que rechazan otros porque son nuevos o simplemente les aburren.

Para actuar frente a esto, el condicionamiento de “si no comes, no sales” o el simple “no hay postre” no es efectivo. Si de premiar se trata, resultan mejor “Qué alegría, ¡lo has comido todo!” o “Eres un niño grande ¡ya comes verduras!”.

Los adultos deben elegir el menú, pensando en la alimentación más saludable para el niño, y en caso de querer opiniones resulta mejor dar varias opciones nutritivas que preguntar “qué te gustaría comer”.  Así mismo, el diseño resulta útil para mostrar la variedad de los alimentos, una uva, un tomate o un simple pan se convierten en algo totalmente distinto.  La hora de comer se vuelva un momento divertido y creativo y si se involucran a los niños en el proceso de decorado habrá mayor integración familiar.

Existen varias recetas donde la combinación puede ser muy nutritiva. En las pizzas, arroces, pastas y sánduches se pueden combinar los carbohidratos, la proteína (atún, pollo, queso) y la verdura (salsa de ajo, tomate, lechuga, pepino, calabacín o pimentón). Igualmente, los colores y texturas permiten combinaciones personalizadas y harán de la cocina y la comida un espacio agradable para adultos y niños.